Subir Bajar
Mostrando entradas con la etiqueta Taller Literario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Taller Literario. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de noviembre de 2013

Hoy y Ayer. O el Futuro q ya es Pasado...

Hoy he visto esta foto del recuerdo, del ayer...Ayer...hace ya 41 años...Hoy... Ufff...suena a mucho, es MUCHOOO Pero casi no me dado cuenta del paso del tiempo Si no fuera por mis kilos de más, por las arrugas q ya empiezan a quedarse, por las canas más q incipientes, q se quedan y no se van...Aunq por empeño no he quedado, me he sacado varias, pero ya lo dejé, es una lucha inútil Además son mis señales, mis cicatrices, la muestra visual de lo vivido...o sufrido?? Vivir. Morir. Lo mismo. Estoy en la mediana edad, dicen q es la mejor, fuera preocupaciones, responsabilidades, etc Pero no es cierto...siempre están Creo q es la mentira de la gente grande para aceptar q ya lo mejor pasó Lo mejor es hacer lo q se me antoje...si quiero... No tener q preocuparse por el embarazo es lo segundo bueno Claro q esa no es una ventaja clara para mí, q tengo voto de castidad hace 15 años...jajaja Recuerdo esos momentos de placer intensos, nublados por la ansiedad del posible embarazo no deseado Contar los días como cabra soltera, con la misma angustia de nuestras pasadas generaciones de mujeres sufrientes de ese mal. El embarazo no deseado. La alegría de recibir por fin esa visita mensual, la desgracia como dicen algunas Ufff q terrible consecuencia por 10 o 15 minutos de placer Nunca he entendido la sobrevaloración del sexo Y la soberbia de los hombres en obligarnos a no mandar en nuestros cuerpos En fin...

martes, 23 de agosto de 2011

LA MAGIA EN MI VIDA


Holaaaaaa.

He retomado el taller literario, después de un receso por vacaciones y otro por fiaca y por frío...jajaja
Igual es potente reunirse 20 mujeres y escribir historias de nuestra biografía, compartir esas vivencias y hacer resonancia
El eco es increíble, no imaginaba q había este nivel de semejanzas en las historias de vida
Y una q se cree única!!...jajajjaaa...utopía pura!!
Esta vez la profe dijo q escarbáramos en la magia, el oráculo y lo chamánico
Cuando la escuché, pensé hasta aquí llegé, ya q no me siento atraída a esa vertiente y no practico nada relacionado
Pero, una vez más escarbando, algo encontré. Recuerdos mágicos...

LA MAGIA EN MI VIDA.

Siempre he sido descreída. No creo en nada. Solamente en mí. Que terrible suena. Y a la vez liberador. No tengo ataduras por creencias. Bastantes tengo ya con las que se formaron por crianza…
Mi primera experiencia con lo mágico fue durante mi adolescencia. Recuerdo una reunión en mi casa con mis amigas del barrio y del colegio, que decidieron hacer una sesión especial para ver qué había de cierto en la creencia de la noche de San Juan, en que hay distintas y variadas tradiciones y ritos. Decidimos hacer una en que había que poner un lavatorio debajo de la cara, frente a un espejo y con una vela encendida a cada lado, y el resto en oscuridad absoluta. El ambiente era propicio para estas veladas, ya que vivo al lado del cementerio, así que estábamos seguras que más de algo veríamos. La pelotera fue elegir a la que sería la primera privilegiada. Así que por votación unánime se decidió que por ser la anfitriona, ese derecho me correspondía a mí. Nunca entendí esa decisión, pero me la saqué apelando a que tenía que estar libre y al cateo de la laucha, por si llegaba alguien. Nunca me ha gustado el protagonismo. Todas nerviosas pusimos el lavatorio frente a un espejo de fierro retorcido negro que había en casa. La tarde ya se había ido, era ese momento en que se veía aún, pero enturbiado por las figuras y dibujos en paredes y techos por esa media luz mortecina. Con todo ya listo, reíamos nerviosas, y nos mirábamos indecisas esperando la noche. Contando historias de fantasmas y de terror. Éramos 5 o 6 jovencitas, solas en una gran casa antigua, jugando con lo desconocido. La favorecida dijo que estaba lista y en un acto de valentía apagamos la luz… todas mirando expectantes…¡¡no vimos nada!!...Más risas nerviosas, asustadas y con un dejo de alivio.
Mi relación adulta más cercana con la magia, ha sido asistir a un taller de un prestigiado sicoterapeuta. Leí su horóscopo semanal en la revista Paula. ¿¿Incongruencia??...No sé, pero un día lo leí y me gustó porque era diferente a los típicos. Y cuando supe que hacía un taller “Jung y el Tarot”, en que se explicaba el Tarot, me inscribí porque pensé que sería interesante conocer esa parte mágica y misteriosa: el famoso Tarot. Y avalada por la parte científica de un Doctor de verdad, de la Chile, no de esos seudo-doctores de cualquier universidad desconocida o privada, de las de ahora…jajaja.
Nunca quise hacerme ningún tipo de vaticinios con nada. Mi prima Patricia es adepta a horóscopos, cartas astrales y todo lo que suene a magia y misterio, la atrae y distrae de los problemas y dificultades en su vida…los que tenemos todos.
Vivir es un problema. Y mayor si eres mujer, y ni digamos si pertenezco a la mayoría mediocre y común de la población: chica de porte, sin ningún atributo especial estética ni materialmente; apellido corriente, no lleno de consonantes y acentos extraños; ni compuesto, para disimular esa pobreza y falta de “glamour”…jajajajjaaa…¡¡¡¡qué manera de ser resentida social!!!!
Y eso que entro dentro del quintil ABC1…creo… tal vez sólo soy del XYZ y no me he enterado.
El taller era en la casa del sicoterapeuta, en Ñuñoa, y nos reunimos un grupo de 20 personas, la mayoría mujeres, de mediana edad, de sectores acomodados, del barrio “alto”, que “bajaban” para ese curso, muy bien vestidas y producidas, no sé para qué. Pareciera que a mediana edad hay más interés, tiempo, y dinero, para conocerse y crecer.
Fue interesante ir descubriendo las conexiones de hechos rutinarios de la vida con las decisiones que vamos tomando sin darnos cuenta, sin saber por qué, y que parecieran coincidir con intuiciones… ¿o premoniciones?
La famosa frase… ¿casualidad o causalidad?
Después de estas experiencias pienso que la magia en mi vida ha sido lograr salir adelante en la vida, a pesar de mi realismo práctico o pesimismo encubierto; o tal vez con ayuda de ello…
Y el haber existido personas buenas, desinteresadas que me han ayudado emocional, material y económicamente. Bondad pura.
Siento que existe la magia, que algo me protege y me quiere.
Pero la soberbia y la arrogancia no me dejan creer…


CarmenRosa López


PD: una buena amiga me dijo: "La vida es magia, la sonrisa de un hijo es magia pura amiga...así que intenta creer más y el corazón te cantará."

sábado, 30 de julio de 2011

Mis Mujeres

En esta ocasión la profe nos pidió hacer un retrato de la abuela, q es una figura importante familiar.
De inmediato pensé, no tengo abuelaaaaa, no tuve ningunaaaa
Y me dió una pena, no tuve padre, no tuve abuelos ni abuelas, ni hermanos ni hermanas
Me sentí tan huérfana de todo
Pero luego me puse a escribir y resultó este anecdotario de las mujeres de mi familia...


Mis mujeres.

Mi historia familiar es un matriarcado que ha existido desde la bisabuela Custodia, la mujer más antigua que conozco de la familia.

Las mujeres de la familia materna han sido fuertes, dominantes, autosuficientes y autoritarias: unas brujas castradoras como se dice ahora.

No tengo experiencia vivencial de abuelas, murieron antes de mi nacimiento. Así que las conozco de oídas, por fotos y por historias. Historias que he ido engranando en el tiempo, contadas por las tías-abuelas, primas, empleadas, vecinas y amigas. Siempre han sido mujeres las narradoras, parece que a los hombres no les interesara de dónde vienen. ¿Será así?

Algunas de las historias las robé, escondida, escuchando casi sin respirar, para no delatar mi presencia, y perderme esos secretos familiares que se suponía no debía escuchar.

La bisabuela Custodia era profesora, lo que era muy prestigioso en esos años y bien pagado. Hizo sus primeras clases en la escuelita del fundo donde vivían. Me contaban que le pagaban con monedas de oro, para graficar la abundancia del salario. Y era Doña Custodia, lo que equivalía casi a un título honorífico.

Luego llegó el amor a su corazón, y siguió a su marido, el bisabuelo Eugenio, a Santiago. Junto con ella se vino su hermana, no sé si a ayudarla en las labores del hogar, o aprovechando esa oportunidad de escapar que le ofrecía la vida, a través de su hermana.

Se establecieron en un barrio residencial, cercano al centro de Santiago, a pocas cuadras de donde terminaba la ciudad. Me contaban que cuando llegaron había potreros a pocas cuadras, y establos, así que no extrañaban tanto el campo en que habían vivido buena parte de su vida.

Les tocó vivir la Guerra del Pacífico, entre los años 1879 y 1893, cuando se enfrentó Chile contra Perú y Bolivia. La llamada Guerra del Guano y Salitre. EL salitre, el guano y los minerales fueron las tres causas económicas más importantes que dieron lugar a esta guerra.

Así que el bisabuelo Eugenio a la guerra militar, para salvar y defender el país.

Y ella, Doña Custodia, a la guerra familiar y casera, del día a día, con 10 hijos y una hermana que mantener y proteger.

La hermana cuidaba la casa y atendía a los sobrinos; y la bisabuela pasó a ser el “hombre” de la casa, proveedora de alimentos, distribuidora de autoridad y de los castigos correspondientes. Con ella no había premios, porque hacer los deberes, y bien, era lo esperado.

Cuando llegaba del trabajo, era servida por su hermana e hijas mayores. Comía sola, ya que se suponía que debía descansar. Y luego venía la hora de la verdad, cuando se sabía el mal o buen comportamiento de cada uno de los hijos.

Todos sus hijos le temían, y cuando ella se iba a trabajar era un alivio y recreo para todos. Incluyendo a la tía Carmen Rosa (de quién heredé el nombre).

En cambio, cuando salía la tía, debía hacerlo a escondidas, ya que todos lloraban y querían ir con ella. Nadie quería perderse esas salidas, así que hacían méritos para acompañarla. Y ella lo instauró como premio al mejor comportado. Significaba que había que estudiar, colaborar en los trabajos caseros, las compras y tener un buen trato entre los hermanos. Así lograba la armonía familiar. Cuando alguno de los sobrinos se portaba mal, lo mandaban al patio a hacer hoyos, chicos, grandes, gigantes, según fuera el enojo. ¡¡Parecían conejos!! Nunca supe si ocuparían los dichosos hoyos para algo más que hacerlos.

Esto duró varios años, y cuando terminó la guerra, el bisabuelo volvió a su casa, pero el puesto de mando ya no volvió a salir de manos de Doña Custodia, hasta que ella misma lo entregó, cuando falleció.

Primero falleció el bisabuelo, duró poco una vez acabada la guerra, y sin cargo oficial ni en la casa. Parece que se murió de pena al ver que no era necesaria su presencia, ni en casa ni en el mundo militar. Cuando ya todos conocían sus historias de guerra y no querían escucharlas por enésima vez. Me gustaría saber qué pasó con sus medallas y espada.

Hasta hoy está presente el bisabuelo Eugenio, en algo más que recuerdos. La última hija viva, de 96 años, recibe mes a mes, la pensión ganada por la lucha del bisabuelo en la Guerra del Pacífico.

La abuela materna fue un fantasma, hasta su nombre se ha borrado en el tiempo. Conocí parte de la historia, cuando ya llevaba varios años fallecida mi madre. Era uno de esos secretos familiares, bien oculto y del que no se hablaba nunca. Ella era una de las empleadas de la casa, y tuvo amores con uno de los 10 hijos-sobrinos.

Concibió, parió y entregó a su hija(mi madre) a la tía, que hizo las veces de madre, obligando a su sobrino Carlos, a hacerse responsable de esa hija inesperada, fruto de pasiones escondidas, desiguales y ardientes. Ella partió y dejó su hija como prenda...o como ofrenda?...Nunca más se supo de ella.

Me admira la fortaleza de esa tía-madre para hacer lo que creía correcto. No es fácil portarse bien.

La tía-bisabuela siguió el ejemplo de su hermana, aprendió bien el papel; así que de una dictadora a otra. No hubo mayor diferencia para mi madre.

No se aceptaba la flojera, ni el amor, ni las risas, menos el ocio puro y sencillo de no hacer nada. El descanso era pecado mortal...y métale misas y penitencias.

Mi madre me contaba que antiguamente en Semana Santa, era toda la semana feriado; pero era feriado santo, así que había que caminar despacio, no se escuchaba radio, ni se hacían comidas sabrosas. Era de puro sufrimiento.

Doña Carmen Rosa crió a mi madre como a un hombre, tal vez pensó que así su vida sería mejor, el mundo era de los hombres en esa época…y aún…

Así, mi madre pudo estudiar, gran privilegio en esos años. No era lo común que las mujeres estudiaran. Ellas debían estar en casa siempre, salir sólo a misa, o a otra casa familiar, conocida y segura.

Mi madre tuvo una educación que le abrió puertas y le abrió la mente. Conoció otros mundos.

Pero igual llevaba el germen del matriarcado. Se casó, cuando murió la tía-madre, y duró poco. No tuvo suerte, razón tenía la oposición de la tía. “Te lo dije”, se habría escuchado si hubiera estado viva. Su marido, mi padre, alcohólico y golpeador. Estoy convencida que gracias a la crianza que tuvo, pudo dejarlo y ser una mujer “separada”, cosa terrible y muy mal vista en esos años. Y pudo hacerlo, a pesar de lo enamorada que estaba, pero se dio cuenta que era una relación insana, dañina y tóxica. Que la lastimaba a ella y que arrastraba a su ahijada, que era como su primera hija, y a mí, su única hija, y su tesoro como decía ella. En realidad decía “mi banco”.

Todo esto ha pasado en la casa familiar, dónde aún vivo, y siento que soy la continuación de esas mujeres fuertes, valientes y luchadoras, que han debido tomar las riendas de su vida y de su familia, por una u otra circunstancia.

Y más de alguna vez he pensado que mi madre tenía razón, que la casa no quiere hombres habitándola. Y se encarga de alejar las presencias masculinas. Hay una profusa historia de tías viudas, de mujeres separadas y de hijos que se van a hacer sus vidas lejos de ella.

jueves, 7 de julio de 2011

Corazón maldito. Mi primer amor.

Amigos, les comparto otra parte de mi taller de literatura
el tema q nos dió la profe eran los amores desafortunados, un mal amor, en q una hubiera sufrido, llorado, odiado y pataleado
y nos leyó esta corta poesía, no se de quién es

Te odio y te amo
dirás cómo es posible
no sé...
pero te odio y te amo


Les cuento que este fue mi primer gran amor, pienso que ha sido el único, no lo he podido olvidar
aún tengo sentimientos y buenos recuerdos para él
a pesar que me rompió el corazón, en esos años
hoy, pienso que realmente me quería, me amaba
pero no se dieron las circunstancias y mi inexperiencia hizo el resto
no pude perdonarlo en ese momento, no quise escucharlo
pero lo mas probable es que como no funcionó,
lo tenga idealizado porque acabó abruptamente



Corazón maldito


Yo era la dentista, y él, mi paciente

Entre citas y con secretarias entremedio, esperando que le hiciera efecto la anestesia, calmando su ansiedad por el tratamiento, nerviosa porque me gustaba, y mucho, haciendo más lenta la atención por tanta conversación.

Empezó como una relación profesional, que pasó a amistosa; con el pasar de los días, las miradas, esperas y conversaciones, al terminar la profesional, continuaron las salidas, ya pasando a otro nivel

Él me hizo un trabajo de joyería, muy finamente, con mucho cuidado y a mano, con paciencia infinita
.
Yo estaba muy prejuiciada en contra del género masculino, y tenía mucho miedo al amor. La típica historia de hija de mujer separada, resentida y amargada, que traspasa toda esa hiel a la hija única, yo.

Educada entre puras mujeres, tías y compañeras de liceo,solamente de niñas,por supuesto. Cero presencia masculina…olvidaba al profe de Religión, un curita viejo y gruñón. Gran aporte.

Recién recibida, jovencita, 22 años, con cambios trascendentes; de contar monedas, al dinero abundante, salidas importantes y extravagantes, sintiendo el mundo a mis pies, cambiando mi vida en un 1000%, y para postre, este amor que venía a desmentir todo lo malo y feo inculcado por mi madre.

Era una relación maravillosa, mi primer amor, perfecta en todo, descubriendo el amor, la amistad, el sexo, el compañerismo, descubriendo y amando al hombre.

Recuerdo una caminata otoñal solitaria, en el Parque Forestal, creo; sendero infinito, día nublado, cayendo las hojas, volando a nuestros pies, empieza a caer una lluvia fina, y seguíamos embobados caminando, conversando y compartiendo ese momento mágico, en que parecíamos los únicos habitantes del mundo, un mundo nuestro y especial.

Era joven y caballero, muy risueño y galante, amoroso, que recordaba con mimos y regalitos esos pequeños aniversarios: primer mes, primera salida, primer beso, mi santo, etc. etc. y sin motivo muchas veces.

Y convertía mi vida en risa y alegría, con su amor y su humor.

Lo único que yo esperaba era el término de la jornada de trabajo, para vivir esta magia que embellecía mi mundo. Trabajaba con esa cosa rica en la guata, esperando la hora de nuestras citas, ansiando su presencia, sus palabras y sus caricias.

No había cansancio, no existían los problemas ni sinsabores, no había espacio para nada más que él y yo. Todos los días y fines de semana lo mismo, una rutina amorosa maravillosa

Con él aprendí a conocer la pasión, la pasión sexual, a sentirla y a perderle el miedo

En un par de citas hubo preámbulos amorosos más serios, pero quedó en eso…preámbulo…

Yo, me puse a llorar y él, amoroso a morir, me consolaba tiernamente y calmaba mis miedos a esa primera vez, a ese temido, desconocido y sobrevalorado sexo carnal.

Hasta la noche fatal...
¿Por qué la noche es tan mala??

Llego a casa y mi madre me dice: siéntate, y tenía una cara de circunstancias y un tono que no presagiaba nada bueno

Qué pasa? Peleas con las tías-abuelas?? …Lo digo con impaciencia y cierta prepotencia… de nuevo las mismas leseras pienso

Y me responde: llamó la señora de este joven

Qué joven?...no entendía

Él que sale contigo pues (llevaba como un año de pololeo y para ella, era aún el que salía conmigo…jajaja)

Ahí recién caí, literalmente

Sentí un mareo, y un vacío, un pozo negro que se abría y me tragaba, y no quería salir de allí, días y días, llorar y llorar…no quería nada, ni cumplir con mi trabajo ni con nadie

Día, noche, día, noche…no sécuantas…perdida, no quería verlo ni oírlo, ni saber nada de él.

Ni comía, estaba en una angustia tal, que mi propia madre, que me quería sola y para semilla; se asustó, y me aconsejó que saliera con otros hombres, “un clavo saca otro clavo” me dijo, como la gran solución.

Hasta que acepté un llamado y nos juntamos

Se veía tenso y amargado, como yo; recibí explicaciones, y escuché las típicas excusas y frases repetidas, con una mezcla de pena-rabia…

Yo estaba emperrada y no le creí nada, no quería nada, ni juramentos, ni testigos, ni las promesas de su madre.

En ese momento sentía una gran pena y una gran desilusión, porque de nuevo mi madre tenía razón en lo que decía: los hombres eran malos y mentían, no valía la pena sufrir por ellos.

Lo que me dolía y aterraba más, era comprobar que tenía razón…una vez más



PD: sí era casado, pero estaba separado de hecho varios años;
se había casado muy joven
no tuvo hijos y duraron poco
en esos años no existía divorcio
y para anular el matrimonio tenían que estar de acuerdo ambos, para mentir,
y la señora nunca quiso darle la firma

Cuando le pregunté por que no me lo había dicho
me respondió que tenía miedo a mi reacción...con razón
quería que fuéramos con su madre, la ponía de testigo que hace años que estaba "soltero"
pero yo no quise nada, su mamá podía decir lo que él quisiera
también era hijo único, como yo

Confieso que hace un tiempo atrás tuve la idea romántica
de buscarlo y vernos
lo busqué en facebook, creo
pongo su nombre y me sale: hay una coincidencia
mi corazón latía a mil!!!
nerviosa, me dolía la guata, no daba una, hasta que ubiqué la coincidencia
pero era un hombre mas joven...buaaaaa

No sé si será ley de vida o por ser mas viejas
pero muuchas veces las madres tienen la razón
pero otras muchas no, eso lo he aprendido ahora, que soy yo la madre
jajajjajaa

Desde la distancia en el tiempo pienso que él realmente me amaba,
pero mi inexperiencia e inocencia, nos jugó en contra
tenía 22 añitos y era muuuy ingenua, relesa, diría yo

Salíamos todos los días, de lunes a domingo
había toque de queda en esos años
y estábamos juntos hasta el filo del toque
dicen q los casados salen en horas de oficina
jamás fines de semana completos
y también que son muy manilargos y que rapidamente quieren "concretar"

Bueno, no fue así, me respetó y me trató con mucha ternura y amor
pololeamos 1 año y medio mas o menos
y no hubo sexo, no perdí mi virginidad...jajaajja
por suerte, porq creo q hubiera sido mucho peor el golpe
hubiera quedado mas devastada emocionalmente
la primera vez es un hito importante para la mujer

Después, lo borré de mi vida, de un paraguazo
pero él insistió por mucho tiempo
me llamaba, rogaba,
hasta que me convenció de vernos
pero yo iba de mala, quería puro matarlo
y hacía que me llevara a partes bien caras, para hacerlo gastar harto
que loca!!!...esa era mi venganza...que gastara plata...jajjajaa
y nunca creí sus explicaciones...que pena...

Estuvo muchos años llamándome y preguntando cómo estaba
que hacía, etc etc
incluso ya casada, me llamaba y supo de mis hijos
llamaba y me preguntaba por ellos, por sus nombres y sus travesuras
y pensar que podrían ser nuestros, me decía con voz nostálgica
por mucho tiempo hubo una relación, ya amistosa, telefónica

Y justo cuando me separé, ya no ha vuelto a llamar
no sabe que estoy separada y sola!!!!
a veces fantaseo con encontrarlo y reunirnos
vivir lo que no vivimos en esos años
lo que quedó trunco

Pero no se me ocurre cómo
tal vez sea mejor...
que quede la ilusión de lo q pudo haber sido

Ojalá que pueda abrir mi corazón, sacarme esa coraza que tengo puesta

¿Han leído El caballero de la armadura oxidada???
En la primera lectura, lo encontré ingenuo, casi tonto,
en la segunda (haciendo un diplomado, la profe mezcló lo odontológico con crecimiento interior, y nos hizo leerlo y comentarlo)
me sentí identificada en muchas cosas
Y estuve un tiempo trabajando...pero luego lo dejé...

CarmenRosa

viernes, 27 de mayo de 2011

Mi barrio

Holaaaaa
Esta vez el tema era el barrio en que vivimos nuestra juventud, los amigos de infancia y grupos juveniles
Cuando la profe lo dijo, como que me dió pena, porque mi barrio es mas fome, siempre lo ha sido
y tengo recuerdos tristes de esos días
mi vida ha sido tristona, de pocos juegos infantiles con niños
o poca vida adolescente en este barrio
pero ligerito me vino a la cabeza esta vivencia que les cuento

Mi barrio.
Mi barrio de infancia ha sido el de la adolescencia y la adultez. El de toda mi vida.
Nací y me crié en un barrio antiguo, de casas grandes y pareadas por lado y lado, con piezas grandes y patio que parecía gigante cuando era niña.
Era un barrio de viejos, no había niños ni gente joven; la calle era ancha y separaba a los vecinos. No había vida “grupal”. Todo era puertas adentro.
Escasamente el “Buenos días” o “noches” respectivo. Nos conocíamos todos, pero no existía una relación profunda, más amigable.
Recuerdo el antejardín, en que había un diamelo que despedía una fragancia exquisita durante su floración; y unas “alcachofas” mágicas para mí, q hasta el día de hoy no sé cómo se llaman esas plantas. Estaba separado de la calle por una verja de tablas, sin entrada de autos. No recuerdo a vecinos que tuvieran auto en esos años…
Yo era la única niña y joven en mi casa, y en la cuadra. Me aburría…
Así que adopté el barrio de una compañera y amiga de colegio, que era muy entretenido. Era más poblacional, con muchos niños y jóvenes, todos se conocían, entraban a las distintas casas sin mayor problema, y compartían lo que hubiera de comida, se compartían las familias, peleas, todo. Sin pudores ni egoísmos.
Recuerdo que para el 18 de Septiembre, Pascua y Año Nuevo, adornaban el pasaje de acuerdo a la festividad de turno, Lo cerraban por lado y lado, y sacaban mesas, sillas y cuanto hiciera falta para una gran cena bailable en la calle. Era como la mesa del Té Club, ese comercial que salió muchos años después y que cada vez que lo veo, me lleva a ese barrio prestado, “adoptado” y maravilloso de mi adolescencia.
Al principio me sentía rara, pero muy luego me adapté y pasaba metida allá. Fui a mis primeras fiestas, conocí mi primer grupo de amigos y a mi primer amor juvenil.
Un amigo que me iba a dejar a mi casa, eran como 15 minutos caminando y hablando; yo en las nubes y él me cantaba esa canción que decía: “tan pequeña es, tan frágil es, sin ti, lo sé, yo ya no puedo vivir”, y yo me derretía.
En esos días era chica y flaca, con pelo largo, liso, castaño dorado...
Me encantaba mi pelo!!
Al llegar a mi casa, nos quedábamos otra hora larga conversando, hasta que una noche sucedió: llegó mi primer beso, que nervio más grande. Fue maravilloso para mí, y recuerdo haber entrado a mi casa y pasar directo al baño, a mirarme al espejo, juraba que algo habría cambiado, que se me iba a notar y que me pondría roja, lo que me delataría a los ojos de mi madre y ya no me dejaría salir.
Lo que me extrañaba era que me había gustado a morir, y todas las amigas que habían pasado hace rato por esa experiencia, contaban que había sido “asqueroso” sentir esa lengua intrusa y húmeda…y a mí me había encantado!!!
Con más ganas y encantamiento seguía yendo, organizábamos salidas al cerro San Cristóbal, caminatas, picnic, actividades solidarias, deportivas, etc.
Nos juntábamos en una casa y poníamos algo de dinero, lo que pudiera cada uno, y hacíamos maratón de naipe, ese que tiene oros, basto, espada y copas.
El juego preferido era la escoba, en que había que sumar 15 con las pintas, y no faltaban los picotas, que tiraban las cartas y se iban enojados por perder; y el resto quedábamos muertos de la risa, tomando bebidas y picoteo escaso, pero de risa abundante y miradas cómplices por la trampa no descubierta y compartida.
Se usaban los pantalones "pata de elefante"...eran ajustados en la pierna y anchos a la altura de la pantorrilla para abajo.
Mi mamá me había hecho unos preciosos, de piel de durazno, que era una tela peludita y suave como los duraznos peludos. Me sentía la muerte con mis pantalones nuevos. Todos mis estrenos de vestuario eran allá, en ese barrio amigo.
Mi mamá era muy inteligente, trabajadora y hábil. Ella me hizo mi primer sostén, blanco con florcitas azuladas, lleno de pespuntes. También me hizo un par de zapatos y un bolsón para el colegio, que me cargaba, porque yo quería uno de vitrina, más lindo.
Mi amiga tenía almacén en su casa, esos negocios de abarrotes que tenían de todo, lo que a una se le ocurriera o necesitara, y era el único en varias cuadras.
Así nos conocimos, un día fui a comprar y la joven que atendía era cara conocida…jjajaja…hasta que nos vimos al otro día en clase. Se vendía el aceite a granel, en un tambor grande, inmenso, había una bomba y me fascinaba ver cómo salía ese líquido amarillento. Para mí era muy entretenido ayudarla, ella se aburría, pero para mí era novedoso el juego de “vender”.
Y a la hora de once, una elegía lo que quería comer y era llegar y sacar…
Que delicia!!!!
Me extrañaba mucho que llegaran con una libreta o cuaderno, era la venta “al fíado”, las vecinas pedían lo que necesitaban y pagaban a fin de mes, para el pago de sus maridos. Sin mayor trámite ni avales por medio. Sólo su palabra.
Otra junta era en la iglesia del barrio, para Semana Santa y el mes de María; en esas procesiones se sacaba la virgen a pasear por las calles y se armaban los pololeos y citas amorosas.
Amaba ese barrio, lo encontraba maravilloso, tan distinto al mío, apenas a unas cuadras…pero era la otra cara de la moneda.


CarmenRosa

PD: esto lo escribí hace un año atrás, y al releerlo no he podido evitar emocionarme al recordar las cosas que me había hecho mi mamá: mi primer sostén, un hito muy importante en nuestras vidas, la primera prenda que nos "sujeta" y en más de un sentido, más allá de lo físico, de lo corporal. Mi primer zapato escolar, ni me cabe en la cabeza que me los haya hecho, y no supe valorarlo en ese momento. Todo lo que quería era comprarlos en una tienda de verdad...jajajaa
Este taller me ha sido muy provechoso, sin desperdicio. Me ha servido para darme cuenta de lo afortunada que he sido. La verdad es que siempre me he sentido bendecida(y eso que no tengo creencias religiosas profundas), protegida, como que tengo ese ágel guardián trabajando hasta horas extras...jajjajaaa

PEQUEÑA Y FRÁGIL



Sabu

Saber dónde estás y como estás quisiera,
si te acordarás hoy de mí, fuiste el primer amor
mi vida entera, ya nunca podré olvidarme de tí;
debo hacerte una confesión sincera
yo sigo esperándote, como ayer.

Tan pequeña es, Tan frágil es
sin ti lo sé, yo ya no puedo vivir,
Tan pequeña es, Tan frágil es, sin ti lo sé, yo ya no puedo vivir

dudududadi
larararala

saber dónde estás y como estás quisiera,
si te acordaras hoy de mi
Cada noche sueño que tú estás conmigo,
que vuelvo a sentir tu voz y tu piel

Tan pequeña es, tanto yo la amé
tan frágil es, oooooo noooo
sin ti lo sé, yo ya no puedo vivir

Tan Pequeña es, tanto yo la amé
Tan frágil es, si si si
sin ti lo sé, yo ya no puedo vivir.

Siento que no encontraré una mujer como tú otra vez
frágil como tú ooo
dudududududaralaaarara lalalalalala

Saber dónde estás y como estás quisiera,
si te acordarás hoy de mi
fuiste el primer amor mi vida entera
ya nunca podré olvidarme de ti.

martes, 24 de mayo de 2011

La llamada.

Holaaa
Acá les comparto mi joyita...jejejejeee
la profe nos dió el tema de escribir sobre historias misteriosas,
hechos inexplicables desde la lógica y la razón, con algo sobrenatural
pero q fueran nuestras vivencias, y si alguien no tenía ninguna personal
q escribiera sobre alguna q le hubiera pasado a algún conocido
la cosa es q fuera real
a mí de inmediato me cruzó la q les cuento
q me sucedió en un momento muy pesado para mí
por enfermedad hace unos años atrás
aún estaba con mi marido
y mis 2 hijos eran chicos
espero sus opiniones y críticas
y también sus historias...si quieren...
sería lindo q las compartieran

estoy bien contenta
la profe me puso:
Excelente historia, muy bien retratados los sentimientos y las sensaciones físicas.
Prosa eficaz y suelta. Bien!!

No es para influenciarlos q lo pongo, es q estoy cocoroca
De nuevo me dijo sueltaaaa...
jajajaaa

muchos cariños



La llamada.
Siempre he sido descreída, sin fe en nada que no sea concreto, visible, tocable, demostrable.
Demasiado realista, práctica y estructurada.
Estudié y trabajo en salud, área en que siempre hay que demostrar las hipótesis con hechos y experimentos, repetibles una y otra vez, que siempre den el mismo resultado. Sin dejar espacio a “imponderables”.
Nunca he sentido “presencias” inexplicables, olores o sensaciones extrañas.
Vivo al lado del Cementerio, es algo concreto y permanente en mi vida. Toda mi vida ha estado presente, para susto de amigos y parientes que me visitan por primera vez y preguntan: ¿que es esa muralla tan alta?
Cuando les digo que es el Cementerio ponen cara especial, asustados la mayoría, intrigados los menos; y todos me preguntan si he sentido o escuchado algo fuera de lo “normal”.
Cuando les respondo que nada, me miran casi desilusionados.
Hace unos años me enfermé, me hinchaba como sapo, con picazón terrible en todo el cuerpo, me hormigueaba la sangre, sentía corrientes en el cuerpo, y era espantoso. Después de innumerables y costosos exámenes, no sabían a qué se debía. El diagnóstico era reacción alérgica extrema, pero no sabían las causas.
Había que correr a urgencias, ponerme directo a la vena corticoides y antihistamínicos, para disminuir el riesgo de shock anafiláctico, que puede ser mortal.
Y cuando era “suave” correr a la piscina y sumergirme en agua helada a las 3 de la mañana, o a la hora que fuese. Me aliviaba y paraba la reacción alérgica.
Llevaba varios días y noches así, y en un momento de suma angustia, desesperada, clamo a mi madre ya fallecida varios años atrás; y con una desesperación extrema al punto de la histeria, le pido: Mamita linda, tú que me quisiste tanto en vida, ayúdame, estoy tan sola, no tengo apoyo de Juan Carlos( mi marido, entonces) ni de nadie. Mis hijos están chicos, me necesitan, y siento que caigo en la muerte o en la locura. ¡¡¡Ayúdame!!!
Pasó un tiempo, yo sola en la piscina, llorando, nunca supe cuánto…
Suena el teléfono, dudo si salgo o no, a responder, me decido, salgo, tomo el auricular y me dicen: CarmenRosa, en este momento va Miguel a comprarme pasajes, voy a Chile a verte…era Naty, desde Buenos Aires.
Fue un golpe tremendo para mí, porque sin razón alguna ella sintió que tenía que viajar a verme, y ¡¡YA!!
Hasta hoy no sé qué pasó…¿mi madre??...¿telepatía??
Pero yo no había pensado para nada en ella, en Naty, que era la ahijada de mi madre, como su primera hija, con la que me crió, como si fueran madre y abuela mías. Naty era muy apegada y obediente a mi madre, en vida, y en la muerte (más que yo, que no voy nunca al cementerio ni le rezo).
Hay veces que pienso sin motivo en alguna persona y me llama o visita a los pocos días.
No tengo explicación.
Lo único que sé, es que cuando pienso en alguna persona desagradable, conscientemente cambio mi pensamiento…por si acaso…

martes, 17 de mayo de 2011

Taller Literario

Hace un año atrás asistí a un Taller Literario de Autobiografía
Cuando leía el nombre del taller, me daba pudor hacerlo, porq encontraba q era una palabra demasiado grande para mí
Las biografías son de personas importantes, ya sea en la historia universal, nacional; de personas q perduran en el tiempo por sus logros o bajezas universales, Napoleón, Jesús, Hitler, etc
Pero yo...una personita cualquiera, un grano de arena, con suerte, en el mar universal; una voluta de humo q desaparece mas rápido de lo q aparece; una mariposa q nos deleita por un instante y luego ya no está mas...
En fin, q sucedió, y fue muy bueno e instructivo para mí, me sirvió para entenderme un poco mas, para relacionarme con un grupo de personas especiales, todas con historias interesantes, únicas; con gustos, cualidades y emociones q compartieron muy generosamente con el grupo.
Fue algo increíble, era como si nos conociéramos de toda la vida, escribíamos con el corazón y desde la emoción; compartíamos esos escritos sin verguenza ni falsas modestias...
Incluso nos juntábamos después a celebrar un cumpleaños o sin motivo, por el placer de estar juntas.
Fueron como ocho sesiones,cada una mas rica q la anterior
Este año estoy pensando retomarlo
Quiero reunir en este blog lo q me interesa y quiero, lo q no deseo olvidar, lo q quiero aprender, lo q deseo perdure en el tiempo, en mi tiempo.
Y también lo q me ha hecho crecer, esos dolores q una arrastra consigo, q muchas veces quisiera dejar atrás, olvidados y enterrados, pero q son los q nos hicieron ser como somos.

"En lo más profundo del invierno, al fin aprendí que dentro de mí hay un verano invencible" (Albert Camus)


Inicio de una escritora

Estoy yendo a un Taller de Literatura, de autobiografía.
Leí en alguna parte que era una terapia buena escribir la autobiografía
que ayudaba a aclarar y superar muchas emociones e historias
Y hace años, jovencita, escribía un diario de vida, que lo encontré hace un tiempo
y me gustó mucho re-leerlo
Leer las historias desde el hoy, fue muy interesante y aleccionador
Todo pasa, sea lo que sea...
Y compartí varias de esas vivencias con mis hijos
y nos sirvió para re-encontrarnos en algo

Bueno, fui a inscribir a mi hijo a un Taller de cuentos y no había cupo.
Yo había visto el anuncio y lo comenté con Felipe, y como él se interesó
le di preferencia a él
Pero como las casualidades no existen
La causalidad lo hizo...
Así que me inscribí yo en este taller
Es el primero que hago, y estoy fascinada
Es un grupo de 22 personas, una sesión semanal
Es un regalo q me hice, de tiempo, de hacer algo para mi,
me dejé ese día libre, sin culpas ni remordimientos

La profe que es una escritora, nos da un tema en el momento y media hora para desarrollarlo
El primer tema fue "El Viaje"
Había q escribir de un viaje que hubiera sido importante para uno, de la época infantil y/o adolescente
y de inmediato me vino a la mente mi viaje..
Se los comparto

Lo increíble es que la profe me felicitó en la revisión que hace de lo escrito!!!
Ella es muy asertiva y no encuentra nada malo, ella sugiere y da indicaciones.
Encuentro que es muy bueno, porque así no corta las alas, o la pluma, en este caso

Lo encontró bien narrado y me puso varios excelentes
estoy feliz, porq es primera vez que escribo algo
ha sido una buena partida
y yo q me había achunchado y tenía verguenza de estar allí
porque hay varios con escritos y premios; y yo es primera vez que escribo algo
y además lo leo en público...a pesar de mi timidez emocional

En fin...luego les cuento más


Cita con mi padre. El viaje.


El día que supe que mi padre biológico había muerto, tomé la decisión de “conocerlo”, aunque fuera en esa circunstancia: muerto y en el cajón.

Aunque ya no hubiera posibilidad de alguna relación”normal”, de una interacción real con esa figura fantasma, desconocida e innombrable en casa

Innombrable, porque era el punto de partida de amargas discusiones, y sin sentido, con mi madre. Ella no entendía esa necesidad mía de hablar de él, no entendía que era mi manera de conocerlo.

Ella lo sufrió vivo, según me contaba en diálogos…o monólogos??...llenos de rabia y rencores no asumidos

Era su historia de vida con él, que era cierta y válida para ella, como mujer, persona y madre

Fue una mala historia para ella.

Pero para mí no había historia, ese padre no existía; por muchos años ni siquiera lo había pensado, añorado…Cómo podía?

Si no lo conocía…ni en una foto ajada y perdida en el tiempo, esas en que nadie reconoce a la persona retratada, ni recuerda la ocasión en que fue tomada

No lo conocía ni siquiera por historias, ya que era nada, no existía en nuestras vidas

No recuerdo mi sentir en ese momento, ni recuerdo cómo me lo dijo mi mamá.

Sólo recuerdo que partimos en esas micros antiguas, grandes, repletas de gente, malos olores, malos humores, sin recambio humano, las personas apernadas a sus asientos, con caras serias, asustadas y amargadas, en sincronía con mis sentimientos…Parecía que no había final de recorrido, no llegábamos nunca, un viaje eterno y silencioso.

Después de lo que me parecieron horas, llegamos a la casa de la tía Melania, hermana de mi padre, en donde era el velatorio

Entro y me siento como suspendida en el aire, en el tiempo y lugar.

A medida que entraba las personas preguntaban quién era yo, y les decían: “Es la hija”

Más sensación de irrealidad…hija de quién??

Y me abrían camino hacia la zona central, hacia el protagonista de esa historia fúnebre.

Ahí iba yo, chica, flaca, de pelo largo y liso, representando mucho menos edad de la que tenía, vestida con unos pantalones y blusa sencillos, observada por todos y esperando mi reacción. Pasando a ser la protagonista.

El piso era de unas tablas feas y miserables. Las personas se veían miserables.

Cuando al fin llegué, estaba en un estado tal, que no sentía ni pensaba nada

Tanta historia y para eso

No sentir, no pensar

Vacío

Y las personas dándome su pésame, diciendo que era un hombre tan bueno

Habrá algún muerto malo?

Y yo, en un acceso de risa contenida, pensaba que hago aquí??

No siento pena ni dolor, y estas personas consolándome

No hubo un cambio mágico, algo especial que cambiara mi vida, que la tocara

En ese momento descubrí que era yo la importante, yo y mis sentimientos; los míos, por la vida y por las personas que a mí me interesaran

No las que se suponen gravitantes como el PADRE

Y salí de esa humilde pieza dejando atrás un fantasma, a mi padre fantasma

Ni recuerdo su cara

Y seguir con la misma vida, la de siempre


PD: diré q a pesar q el tema es triste, no lo escribí desde la amargura
me sirvió mucho, me abrió canales insospechados en mí;
quedé livianita después
y lo compartí con mis hijos también
ayyy mis hijos!!
lo q mas quiero y lo q mas ocupaciones y preocupaciones da en mi vida
si algo me recrimino es por haberles hecho la vida muy fácil a mis hijos
hoy me doy cuenta q les falta fortaleza y perseverancia;
q todas esas carencias q me tocó vivir,
fueron las q me entregaron herramientas valiosas para la vida
pero hay q hacer lo q se pueda para ir arreglando la carga
y soy como los monos porfiados...mientras mas los botan, mas se paran!!!


ha sido muy bueno para mi este taller, me ha ayudado a entender mis sentimientos
a perdonar y perdonarme tantas cosas
a dejar atrás dolores mal paridos...
recordé una vez q fui a sicóloga por mi hijo q estaba con depre
había q ir por separado y juntos
había q llevar hasta a la perra, q tenía embarazo sicológicooo...jajaja
Después de una de esas sesiones en q se escarba en las miserias de una
le dije a la sicóloga q había quedado mal de escarbar y recordar cosas malas y miserables
y ella me respondió q había q hacerlo para poder dejarlas atrás
me pareció tan cierto, sabio y consolador...
Es como esas infecciones en q hay q sacar tejido bueno para asegurarse q se extirpó lo malo...




Corazón maldito. Mi primer amor.

Amigos, les comparto la segunda parte de mi taller de literatura
el tema q nos dió la profe eran los amores desafortunados, un mal amor, en q una hubiera sufrido, llorado, odiado y pataleado
y nos leyó esta corta poesía, no se de quién es

Te odio y te amo
dirás cómo es posible
no sé
pero te odio y te amo

Les cuento q este fue mi primer gran amor, pienso q ha sido el único, no lo he podido olvidar
aún tengo sentimientos y buenos recuerdos para él
a pesar q me rompió el corazón, en esos años
hoy, pienso q realmente me quería, me amaba
pero no se dieron las circunstancias y mi inexperiencia hizo el resto
no pude perdonarlo en ese momento, no quise escucharlo
pero lo mas probable es q como no funcionó,
lo tenga idealizado porq acabó abruptamente

Olvidé contarles q también lo encontró una excelente historia...plop!!
recuerden q ya les dije q es una profe muuuy asertiva!!!
yo no estaba muy conforme como me había quedado
esto se escribe en media hora y se hace cortísima!!
en la revisión escribió q estaba bien logrado y q le gustaba mucho la prosa suelta y el lenguaje desfachatado
o sea q soy desfachatada???
y yo q me creía tan seriaaa...jajajjaaaa




Corazón maldito. Mi primer amor.

Yo era la dentista, y él, mi paciente.
Entre citas y con secretarias entremedio, esperando que le hiciera efecto la anestesia, calmando su ansiedad por el tratamiento, nerviosa porque me gustaba, y mucho, haciendo más lenta la atención por tanta conversación.
Empezó como una relación profesional, que pasó a amistosa; con el pasar de los días, las miradas, esperas y conversaciones, al terminar la profesional, continuaron las salidas, ya pasando a otro nivel.
Él me hizo un trabajo de joyería, muy finamente, con mucho cuidado y a mano, con paciencia infinita.
Yo estaba muy prejuiciada en contra del género masculino, y tenía mucho miedo al amor. La típica historia de hija de mujer separada, resentida y amargada, que traspasa toda esa hiel a la hija única, yo.
Educada entre puras mujeres, tías y compañeras de liceo de niñas, por supuesto. Cero presencia masculina…olvidaba al profe de Religión, un curita viejo y gruñón. Gran aporte.
Recién recibida, jovencita, 22 años, con cambios trascendentes; de contar monedas, al dinero abundante, salidas importantes y extravagantes, sintiendo el mundo a mis pies, cambiando mi vida en un 1000%, y para postre, este amor que venía a desmentir todo lo malo y feo inculcado por mi madre.
Era una relación maravillosa, mi primer amor, perfecta en todo, descubriendo el amor, la amistad, el sexo, el compañerismo; descubriendo y amando al Hombre.
Recuerdo una caminata otoñal solitaria, en el Parque Forestal, creo; sendero infinito, día nublado, cayendo las hojas, volando a nuestros pies, empieza a caer una lluvia fina, y seguíamos embobados caminando, conversando y compartiendo ese momento mágico, en que parecíamos los únicos habitantes del mundo, un mundo nuestro y especial.
Era joven y caballero, buen mozo, muy risueño y galante; amoroso, que recordaba con mimos y regalitos esos pequeños aniversarios: primer mes, primera salida, primer beso, mi santo, etc. etc. y sin motivo muchas veces.
Y convertía mi vida en risa y alegría, con su amor y su humor.
Lo único que yo esperaba era el término de la jornada de trabajo, para vivir esta magia que embellecía mi mundo. Trabajaba con esa cosa rica en la guata, esperando la hora de nuestras citas, ansiando su presencia, sus palabras y sus caricias.
No había cansancio, no existían los problemas ni sinsabores, no había espacio para nada más que él y yo. Todos los días y fines de semana lo mismo, una rutina amorosa maravillosa.
Con él aprendí a conocer la pasión, la pasión sexual, a sentirla y a perderle el miedo.
En un par de citas hubo preámbulos amorosos más serios, pero quedó en eso…preámbulo…
Yo, me puse a llorar y él, amoroso a morir, me consolaba tiernamente y calmaba mis miedos a esa primera vez, a ese temido, desconocido y sobrevalorado sexo carnal.
Hasta la noche fatal…¿por qué la noche es tan mala?
Llego a casa y mi madre me dice: siéntate, y tenía una cara de circunstancias y un tono q no presagiaba nada bueno.
¿Qué pasa? ¿Peleas con las tías-abuelas?? …Lo digo con impaciencia y cierta prepotencia… de nuevo las mismas leseras pienso.
Y me responde: llamó la señora de este joven.
¿Qué joven?...no entendía nada.
Él que sale contigo pues (llevaba como un año de pololeo y para ella, era aún el que salía conmigo…jajaja)
Ahí recién caí, literalmente.
Sentí un mareo, y un vacío, un pozo negro que se abría y me tragaba, y no quería salir de allí, días y días, llorar y llorar…no quería nada, ni cumplir con mi trabajo ni con nadie.
Día, noche, día, noche…no sé cuantas…perdida, no quería verlo ni oírlo, ni saber nada de él.
Ni comía, estaba en una angustia tal, que mi propia madre, que me quería sola y para semilla; se asustó, y me aconsejó que saliera con otros hombres, “un clavo saca otro clavo” me dijo, como la gran solución.
Agonicé varios días...no sé cuantos...
Hasta que acepté un llamado y nos juntamos.
Se veía tenso y amargado, como yo; recibí explicaciones, y escuché las típicas excusas y frases repetidas, con una mezcla de pena-rabia…
Yo estaba emperrada y no le creí nada, no quería nada, ni juramentos, ni testigos, ni las promesas de su madre.
En ese momento sentía una gran pena y una gran desilusión, porque de nuevo mi madre tenía razón en lo que decía: los hombres eran malos y mentían, no valía la pena sufrir por ellos.
Lo que me dolía y aterraba más, era comprobar que tenía razón…una vez más

CarmenRosa


MI FOTO. ESCARBANDO EL PASADO.
Tía Doris, Felipe y Mamá




En esta ocasión la profe nos hizo elejir una foto y contar la historia de esa foto


MI FOTO. ESCARBANDO EL PASADO.

Para hacer este ejercicio tuve que escarbar en varios álbumes antiguos, ya que las últimas fotos son digitales y están en el PC, del que no puedo sacar mis tesoros familiares y recuerdos fotográficos actuales. La tecnología me atropella y me la gana...aún. Así que estuve como 2 hrs. viendo fotos y disfrutando con cada una que veía, trayendo a mi mente hermosos recuerdos y otros no tanto, pero vivencias importantes de mi vida. Algunas olvidadas…
Encontré antiguas fotos del pasado de la familia materna, que ya creía perdidas, incluso hasta había peleado por ellas con las tías-abuelas. Fotos del siglo pasado, una que me llamó la atención, la primera vez que la vi: una foto de un niño pequeño, vestido de traje oscuro y con cara triste, rara para un niño tan pequeño. Al preguntarle a mi madre, me contó que era un niño fallecido, que en esos años se usaba poner el “angelito” en una silla y a la vista. Brrr…que tétrico suena hoy.
Después de ver innumerables fotos, me costó mucho elegir 3, que era lo pedido, así que acabé con 10…jajaja…Y me quedo con una en que salimos mi cuñada y yo sosteniendo a Felipe, mi primer hijo, cuando era un bebé de 4 meses; gordito y serio aparece en la foto. Ya desde entonces se ve una carita seria y tristona. Como presagio de lo que vendría años después.
La elegí porque representa un cambio importante en mi vida, ser madre. Del pololeo al matrimonio no hubo grandes ni maravillosos cambios. Pero la maternidad me cambió la vida para siempre. Es a perpetuidad. Trasciende...Aún después de la muerte. Mi madre lleva ya 18 años fallecida y yo aún la molesto con todo tipo de peticiones, rogativas y culpas...
Es una foto en colores que muestra dos mujeres jóvenes; una de ellas, mi cuñada sonriente, y la otra, yo, con una sonrisa apenas insinuada, tal vez asustada por esa desconocida maternidad, nueva y absorbente, con un bebé exigente y agobiador. Como son los bebés. Y ambas con una actitud en que lo importante es el bebé. Curiosamente estamos vestidos en sincronía: ropa ligera y de colores en tonos amarillos y blancos, con flores. Hasta el bebé está con los mismos tonos, un traje blanco y amarillo, mostrando sus piernas gorditas y desnudas.
Estamos en la consulta dental de mi cuñada, recuerdo que iba pasando frente a su casa, y en un impulso decidí pasar y conversar un café con ella y crear lazos. Así que desvié mi camino, iba a trabajar, llevaba a mi hijo porque lo amamantaba, y tenía la ventaja de poder hacerlo, mientras trabajaba. Lo ponía en una silla nido, sobre el escritorio, que era inmenso; y él se portaba muy bien, mientras yo trabajaba. Él recibía a las niñas que debía atender, era lo primero que veían al entrar. Y yo les decía que si el bebé no tenía miedo, ellas tampoco debían tenerlo. Él se portaba muy bien, mientras yo trabajaba. Un pequeño jefecito…
Mi cuñada estaba muy contenta con nuestra inesperada visita. Y orgullosa de su primer sobrino, corrió a buscar la cámara, para dejar grabada esa visita. No había sobrinos hombres aún, este era mi primer hijo; y su primer sobrino.”El que continuaría el apellido”, decía ella. Compartíamos algo más en nuestras vidas; ya que éramos compañeras, colegas, cuñadas, amigas y comadres. Era una hermana para mí, ya que soy hija única. Y teníamos una excelente relación. Hasta que me separé de su hermano, y entonces perdí no sólo al marido, sino a esa hermana que la vida me había dado. Creo que sufrí más por perderla a ella que al marido. Pero esa es otra historia…
Era un día de fines de Enero de 1989, estaba hermoso, un sol radiante, que alegraba el día; y la secretaria de mi cuñada y la nana estaban chochas con mi hijo. Fue un niño muy querido, y era muy cariñoso y tierno. Ese día recuerdo que hicimos la cimarra en el trabajo, ya que no quisieron dejarnos ir, y me convencieron de quedarme. Así que a dar excusas por no ir a trabajar, y a preparar almuerzo y jugo para Felipe, que estaba con sus primeras comidas, además de la leche materna.
Fue un día maravilloso, disfrutando el jardín hermoso, la amistad y el cariño de las personas. Incluso llamamos a mi suegra para que fuera a almorzar con nosotros. Fue un día feliz.
Hoy veo esta foto y no puedo dejar de sonreír ante tan bellos recuerdos, y además verme hace 21 años atrás, con la ilusión y la arrogancia de la juventud que no ha sufrido aún. Con la belleza de la juventud…¡¡¡Y con hartos kilos menos!!! Cuando me creía la reina del mundo.

CarmenRosa